La construcción de pensamiento en relación a los Derechos Humanos y la identidad.

1. La guerra moderna

Los famosos paracaidistas franceses son famosos justamente por ser un grupo violento de élite que se dio a sí mismo el nombre de Organisation de l'Armée Secrète, Organización del Ejército Secreto, la OAS.

La OAS actuó a partir de Indochina, a partir de la derrota de Dien Bien Phu, y ahí el principal teórico, el que se larga a escribir un libro, es el coronel Roger Trinquier, Roger Trinquier, que escribe un libro que se llama La guerra moderna, y en ese libro comienzan a basarse todos los ejércitos en las tareas de contrainsurgencia y elaboran así la doctrina de la seguridad nacional.

Esta doctrina de la seguridad nacional es una doctrina bipolar que plantea una lucha entre el mundo libre y el mundo marxista. El mundo marxista es un mundo cuya cualidad esencial es la expansión, el marxismo se expande. En consecuencia, el mundo libre tiene la tarea, la misión de frenar al marxismo. Esta es la guerra fría. La guerra fría tiene dos polos. Un polo es la Unión Soviética, el otro polo es Estados Unidos. Se llama fría esa guerra porque los dos polos saben que los dos están tan nuclearmente armados que un enfrentamiento entre ambos sería catastrófico para la humanidad.

Entonces, se llama doctrina de seguridad interna a aquella que se aplica en los países de la órbita occidental que tienen que cuidar su seguridad fronteras adentro. Digamos que fronteras afuera es el imperio, Estados Unidos, el que se encarga de enfrentar a la Unión Soviética, y de enfrentarla y frenarla donde sea necesario.

Hay un gran miedo al comunismo en todos los sectores dominantes, las clases dominantes, los sectores dominantes, los ejércitos del tercer mundo, al comunismo. El comunismo es una hidra de mil cabezas que se infiltra en todos los países. O sea, hay que tenerlo en la mira constantemente. Para tenerlo constantemente en la mira, es que Roger Trinquier escribe el libro La guerra moderna. Estamos luchando contra un adversario ante el cual no hay que tener ningún escrúpulo moral en esa guerra que llevamos contra ellos.

Ahora, los instructores franceses cobran un enorme prestigio a partir de la guerra de Argelia. Lo notable con la Organisation de l'Armée Secrète es que ha perdido dos guerras. Pierde la de Indochina, en la batalla de Dien Bien Phu, enfrentados al general Giáp, y pierde la de Argelia. Pero de todos modos, como instructores, como instructores, quedan más validados que los norteamericanos de la Escuela de las Américas.

Aquí los franceses llegan por primera vez en 1959 y en el Ministerio de Defensa les dan un piso para ellos. Fíjense qué bien atienden a los torturadores cuando llegan a la Argentina en esos tiempos, al menos. Hay una foto del general Aramburu presidiendo una reunión con los paracaidistas franceses, la gente de la OAS. ¿Por qué? ¿Por qué los llaman? Porque hay algo fundamental que si ustedes entienden vamos a entender mucho: porque los militares argentinos están seguros de que tienen que emprender una lucha contra el marxismo.

Más que antiperonistas, o quizás por antiperonistas, es que quieren frenar al marxismo y al peronismo, porque el miedo que tienen del peronismo es que del peronismo surja una fuerza marxista. Es decir, este es el terror de las Fuerzas Armadas Argentinas ante el peronismo. De ahí la larga proscripción de 18 años. No, dicen, de esas masas peronistas y si Perón vuelve, lo que va a surgir es un movimiento marxista que Perón no va a poder dominar, y que posiblemente nos domine a nosotros y domine a todos porque es el marxismo.

Lo que late dentro del peronismo es el marxismo. Esto es lo que interpreta el ejército argentino desde 1959, que esa es la guerra moderna. La guerra contra el peronismo es la guerra contra la latencia del marxismo en el peronismo.

2. La lucha contra el comunismo

La finalidad de la Guerra Fría está muy clara, por eso la dan por terminada cuando cae el Muro de Berlín. Cuando cae el Muro de Berlín se acabó la Guerra Fría porque cayó el comunismo. La Guerra Fría es una lucha contra el comunismo y los intentos expansivos del comunismo.

Ahora, la Guerra Fría es una guerra fría que tiene sus luchas calientes en los territorios periféricos. Si bien la Unión Soviética y Estados Unidos no tienen una guerra directa entre ellos, sí en los territorios del Tercer Mundo las guerras son muy calientes, como por ejemplo en Vietnam. Lo que ocurre en Vietnam es que Vietnam del Norte avanza sobre Vietnam del Sur, se corre el riesgo de que Vietnam del Norte se devore a Vietnam del Sur. Entonces, ahí Estados Unidos interviene directamente, que era una posibilidad remota como cualquier otra, pero deciden intervenir directamente.

Ahora bien, intervenir directamente en territorio vietnamita implica que tienen que mandar muchos soldados norteamericanos, porque había dos posibilidades de hacer esa guerra, o se hacía por aire, únicamente con bombarderos, únicamente con bombas de napalm y en última instancia con bombas de poder nuclear reducido, como va a plantear el durísimo general Curtis LeMay, y si no, por tierra, que fue el intento más costoso.

Los soldados la hacen por tierra, pero el soldado norteamericano cuando llega a Vietnam, y ya está llegando y ve la selva, no entiende nada, no sabe en qué territorio está, está en un territorio que desconoce. Ha sido enviado a una guerra que no entiende muy bien a qué se debe. Le dijeron que tiene que ir ahí a luchar por el estilo de vida americano, the american way of life, como hace poco en uno de los juicios Videla declaró que ellos luchaban por el estilo de vida argentino. También los soldados fueron enviados a Vietnam a luchar por el estilo de vida americano.

Pero estas son abstracciones para un soldado que tiene que morir y matar. Era muy distinto para los Vietcong que peleaban en su territorio, en su patria, que conocían el terreno, que estaban acostumbrados al clima, que si habían cien mil mosquitos se los bancaban, y que sentían sobre todo que estaban siendo invadidos y que tenían que defender el suelo patrio. Esta situación es muy distinta.

El soldado norteamericano, por el contrario, se preguntaba, ¿qué hago acá? ¿Qué es esto? ¿Dónde estoy? ¿Qué es Vietnam? ¿Por qué estoy aquí? Si bien le enseñan constantemente lo que se enseña siempre en las guerras, que no matan seres humanos, sino comunistas, enemigos de la patria, enemigos del sistema capitalista, enemigos del sistema de vida democrático, de la democracia occidental, en determinado momento todo soldado, todo soldado, se da cuenta de que está matando hombres. Cuando le clava una bayoneta a un vietnamita, aunque odie los rasgos del vietnamita, escucha el grito del vietnamita, escucha el dolor, ve la sangre. Es muy difícil convencerlo, mire, no, usted mató una idea enemiga, no mató un hombre.

Hay una remera que se vendió durante mucho tiempo en Nueva York, que decía: Únase al ejército, conozca territorios exóticos, conviva con sus habitantes, y mátelos. Entonces, esta remera expresaba lo que sentía el soldado norteamericano. Bueno, llego a un territorio exótico, está bien, nunca vi una selva como esta, donde se escondían los vietnamitas, se mimetizaban con la naturaleza. Y, bueno, esta gente extraña que aparece, tengo que matarla.

La doctrina de la seguridad nacional les decía justamente eso, que tenían que matarla porque había que frenar al comunismo, si el comunismo se expandía, si el comunismo conquistaba el mundo, la democracia iba a morir. Entonces cada uno de ellos ahí estaba peleando por una gran causa trascendente, una causa que involucraba a la entera humanidad: la defensa de la democracia en el mundo.

Y ellos no lo podían creer. Lo único que sabían de concreto es que ese territorio no lo conocían, que a esa gente cada vez era más difícil matarla. Entonces, ¿qué es lo que surge aquí? Surgen dos elementos que vamos a ver enseguida, que son el rock and roll y la droga. Son elementos fundamentales en la guerra de Vietnam.

3. Los métodos

De un modo o de otro, los soldados norteamericanos recibían muy buena cocaína en la guerra de Vietnam. Y tenían esas radios enormes en las que escuchaban rock and roll todo el tiempo en que no estaban en batalla. Todo el tiempo en que no estaban en batalla estaban enajenados.

Esto significa que cuando no estaban en batalla no querían pensar, porque la única posibilidad de volver a la batalla era no pensar en las condiciones de la batalla, porque lo único que les decían era que estaban ahí para frenar la expansión internacional del marxismo, y eso para ellos eran burbujas, era una abstracción que no tenía un contenido real como para lanzarlos a la batalla con la furia con que los vietnamitas iban a esa batalla.

Ahora, por otro lado, estaban los boinas verdes. El boina verde ya es otra cosa. Es un equipo especial, como los paracaidistas de Roger Trinquier. Y los boinas verdes habían sido adoctrinados por los paracaidistas franceses. Los paracaidistas franceses, Paul Aussaresses, Roger Trinquier, habían tenido más éxito en el adoctrinamiento para la guerra y para la tarea de inteligencia (que ahora vamos a ver qué es) que la Escuela de las Américas. Y, en este sentido, el libro de Trinquier era muy, muy, muy consultado por los maestros en el arte de la guerra. Los métodos que propone Trinquier son claramente el dolor, el sufrimiento, la tortura. Para saber cómo se derrota al enemigo hay que conocer los secretos del enemigo. Para conocer los secretos del enemigo hay que torturarlo. Es la única manera de conocer esos secretos.

Ahora bien, el plan Fénix que desarrollan los boinas verdes consiste primero en crear terror en la población, muy parecido a lo que ocurrió aquí. Para crear terror en la población lo que hay que hacer es matar inocentes. Si se matan inocentes se va a lograr el terror de todos, porque van a decir: pero si era inocente y lo mataron, No se sabe a quién matan, no se sabe. Lo fundamental del terror es que no tenga reglas. Cuando no tiene reglas, cuando nadie sabe por qué se está matando, ahí el terror es enorme. Entonces, lo que consiguen los del Plan Fénix es que los vietnamitas denuncien a los guerrilleros, que es lo que ellos buscaban. Por otra parte, la gente del Plan Fénix era terriblemente vengativa. Al comienzo, por cada uno de ellos mataban 10, 20. Hacia el final, si les mataban 10, 20, mataban 500. Esas eran las represalias de los boinas verdes.

Entonces, Trinquier era el que había establecido en su libro la matanza de inocentes y la tortura. Los boinas verdes es una película con John Wayne, horrorosa, pero que es una especie de monumento a la figura del boina verde como la figura del gran guerrero americano. Este gran guerrero americano era un especialista en matar inocentes y en torturar. La guerra de Vietnam fue una guerra terriblemente sangrienta, y fue un enorme fracaso estratégico-político para Estados Unidos.

4. La aplicación racional del dolor

Todos sabemos que el 20 de junio de 1973, en el palco preparado en Ezeiza para recibir al general Perón, se hablaba en francés.

Nadie entendía por qué se hablaba en francés. Esta parecía una versión totalmente dislocada, un poco, evidentemente, versión de locos, pero sí, se hablaba en francés porque ahí estaban los instructores de la organización del ejército secreto. Ellos habían arreglado sus cuestiones con López Rega en Europa, y estuvieron en el palco de Ezeiza. No como protagonistas, pero ya observando cómo iban a ir armando las bandas clandestinas que comenzaron a armarse de modo inmediato a la llegada de Perón al país.

O sea que partimos de aquí: llega Perón al país y ya están actuando en el palco de Ezeiza torturadores profesionales de la OAS. O sea, aplicando la doctrina de la seguridad nacional. Esto va a dar el surgimiento, va a confluir, a través de grupos como la CNU, el CDO, al surgimiento de la AAA. Y la AAA va a llevar, como sabemos, luego de un trágico y patético gobierno de Isabel Perón, al golpe de Videla.

Videla, sí, es un alumno decidido de Roger Trinquier y de los franceses. Incluso el general Lopez Aufranc, en un documental que se llama Escuadrones de la muerte, el general Lopez Aufranc se jacta de que el ejército argentino no se preparó en la Escuela de las Américas, que los norteamericanos estaban celosos, dice, porque nosotros seguíamos a los franceses y estudiamos con los franceses.

La doctrina de los franceses del señor Trinquier enseña muchas cosas, dice Lopez Aufranc en ese film, con un estilo de conde así que tiene, ¿no? de conde Drácula, digamos. Hasta que larga una frase, Lopez Aufranc, muy reveladora, que la larga con una sonrisa y dice: ¿sabe qué pasa? Le dice a Marie-Monique Robin, que es la que filma el documental... Lo que pasa es que con la sangre se aprende mucho. Y ella se queda fría, todos nos quedamos fríos, pero es una abierta confesión de la metodología del ejército argentino: con la sangre se aprende mucho. Es decir, se trata de enseñar dolorosamente. Aparte hay un viejo dicho, esto no es nuevo, el castigo siempre ha funcionado, la letra con sangre entra es un viejo dicho de la educación nacional.

La tortura que se aplica entonces bajo la dictadura de Videla, la tortura podríamos definirla como una aplicación racional del dolor. Que el ser humano sienta dolor es esencial para la tortura. Porque podría haber ocurrido que el ser humano fuera un ente, un ser, que no sufriera el dolor, que no padeciera el dolor. Pero el sufrimiento es constitutivo nuestro, se nos da sobre todo en la carne, es en el cuerpo, hay por supuesto un sufrimiento moral que también se explotó terriblemente, pero el cuerpo cuando es presionado, cuando es tironeado, cuando se le aplica electricidad, el cuerpo sufre, el prisionero grita, y finalmente confiesa.

En estos momentos que estamos asistiendo a esta caótica guerra contra el terror que se da en Irak, la tortura sigue siendo el arma más efectiva que un ser humano aplica contra otro, lamentablemente a esta altura de la civilización. Pero esta altura de la civilización no significa nada, porque en esta altura de la civilización quizás los derechos humanos estén enmudeciendo más que nunca.

La idea del sufrimiento que en verdad es una de las causas de los derechos humanos... Una de las grandes causas de los derechos humanos es que los seres humanos no sufran, no sufran dolores, no sufran dolor por causa del poder. Entonces la doctrina de la seguridad nacional se opone a esto porque la doctrina de la seguridad nacional ¿qué diría? Nosotros necesitamos el dolor, porque del dolor sacamos la verdad, así que vamos a seguir provocando dolor en aquellos a quienes atrapamos, porque llevándolos a un dolor intolerable ahí es donde surge la verdad, y ahí es donde nosotros los torturadores triunfamos.

De aquí qué si el poder extrae información por medio del dolor, aplicando el dolor a los seres humanos, las organizaciones de derechos humanos tienen que luchar contra el poder que se encarna en el Estado autoritario. Luchan desde el llano, desde la sociedad civil. Tengamos en claro siempre: las organizaciones de derechos humanos no pertenecen al Estado. La tarea de estos organismos es defender a los ciudadanos que han sido ultrajados por el Estado, es decir, por la institución estatal. La institución estatal ultraja al individuo, y ahí entonces es donde intervienen las organizaciones civiles de derechos humanos. A los que actúan desde el Estado los tiene que proteger el Estado.

Bueno, esto es todo por ahora, y chau.