José Pablo Feinmann nos presenta una cronología de los hechos que condujeron al exterminio de más de un millón y medio de armenios, y un análisis de las ideas que lo sustentaron: la purificación del Estado y la configuración de un "otro" absoluto. Además, una reflexión sobre el olvido y la negación.

1. El primer genocidio del siglo XX

Bienvenidos a otro encuentro de Filosofía y derechos humanos. En este encuentro nos vamos a ocupar del genocidio contra los armenios.

En general se dice el genocidio armenio, pero esto a los armenios no les gusta, porque argumentan que al decir el genocidio armenio pareciera que el genocidio lo cometieron los armenios, y en realidad las víctimas de este genocidio han sido los armenios. Entonces prefieren que se use la expresión el genocidio contra los armenios. De todos modos muchos de sus ensayistas siguen diciendo el genocidio armenio e intercambian las dos expresiones.

El genocidio contra los armenios fue el primer genocidio del siglo XX, lo cual nos indica que decir el primero es ya una derrota para la condición humana, porque quiere decir que en el siglo XX hubo otros genocidios, tantos, desgraciadamente tantos, que al armenio se lo nombra como meramente el primero. El genocidio armenio también se lo suele llamar el genocidio olvidado, lo cual es un dolor enorme para la identidad armenia, y para el alma de los armenios. Que se hayan olvidado de esa enorme tragedia en la cual casi dos millones de armenios, dos millones de armenios, perdieron la vida en condiciones humillantes.

Tan olvidado estuvo el genocidio armenio (y después vamos a ver por qué) que cuando Hitler decide el exterminio de los judíos, y decide la solución final, hecho que se produce a partir de 1941, pero la frase seguramente es anterior, dice: ¿qué problema vamos a tener en matar a todos los judíos? ¿Alguien se acuerda del genocidio contra los armenios? El genocidio armenio, debe haber dicho. O quizás simplemente dijo: ¿alguien se acuerda del exterminio de los armenios? Lo cual expresa que el olvido es fascista, el olvido es fascista, por eso Hitler pudo decir eso. Matemos a los judíos, de los armenios nadie se acuerda, nadie se va a acordar de los judíos.

Ahora bien, la palabra genocidio no es una palabra cualquiera. Tiene como todas las palabras su etimología, y la etimología nos va a revelar bastante de la expresión genocidio. Genos en griego quiere decir raza, pueblo, o tribu. Y caedo quiere decir matar o asesinar. De modo que aquí tenemos la raíz de esta palabra tan trágica, y tan protagónica en el siglo XX, el siglo de los genocidios.

En 1948 las Naciones Unidas hace la Declaración Universal de los Derechos Humanos, y hace una definición de la palabra genocidio. Dicen en esa Declaración de los Derechos Humanos, que creo que son 31 capítulos, 31 puntos, que genocidio es todo acto cometido con la intención de destruir en parte o totalmente a un grupo nacional, étnico, racial, o religioso. La definición que dan las Naciones Unidas en 1948 es una definición muy ligada a Auschwitz directamente, ¿no? Es decir, al holocausto, a la Shoá judía.

Nosotros tenemos un juez aquí en Argentina que, dicho sea de paso, es uno de los pocos países que ha reconocido el genocidio armenio, junto con Francia, por ejemplo. Tenemos un juez en La Plata, el juez Carlos Rozanski, que en el juicio contra el policía genocida y desaparecedor Etchecolatz, utiliza el genocidio armenio para demostrar que aquí hubo un genocidio, porque amplía la definición de genocidio. Genocidio ya no es sólo la persecución de un grupo étnico, racial o religioso, sino que genocidio es la persecución de todo grupo social o político sobre el cual se desate la furia asesina del Estado. O sea, quedó asentada la ampliación de esta definición excelente, formidable.

2. La purificación del Estado y el otro absoluto

El genocidio contra los armenios implica el punto culminante de matanzas anteriores.

Estas matanzas habían empezado por medio de la locura de un sultán de nombre Abdul Hamid II, que en determinado momento comenzó a matar a los armenios, como siempre, digamos, porque consideró que le quitaban la pureza racial, política, a su reinado. Y este sultán, además, como todos los distintos sultanes que vendrían, además necesitaba una gran masacre para consolidar su gobierno.

De modo que entre 1894 y 1896, en apenas dos años, el sultán Abdul Hamid II asesina a 200 mil armenios. Sin ninguna razón, es decir, la razón es las que dijimos, ¿no? Unificar su poder, saciar su sed de sangre, indudablemente, y purificar la raza, el pueblo, etc., etc.

En 1908 este sultán sufre un golpe político muy importante porque aparecen en escena los llamados Jóvenes Turcos, que para los armenios representan una esperanza, porque los Jóvenes Turcos se presentan como progresistas, y traen con ellos las banderas de la revolución francesa: igualdad, libertad, fraternidad. Pero esta esperanza de los armenios dura poco. Dura poco porque los Jóvenes Turcos establecen relaciones políticas fundamentalmente con Alemania. Alemania está detrás del genocidio contra los armenios. Ahora, los Jóvenes Turcos buscan purificar el imperio otomano. Buscan turquificar al imperio otomano, y en consecuencia deciden eliminar a todos los armenios que eran la impureza de ese imperio a cuyo frente estaban ellos.

Nosotros hemos elegido el libro de Rita Ku... Ay, Rita, qué nombre te pusiste, te adoramos, pero tu apellido nos cuesta todavía decirlo, pero lo decimos con todo cariño porque es un hermoso apellido armenio, Kuyumciyan. Rita Kuyumciyan escribió un excelente libro que nosotros hemos seguido en estos estudios sobre el genocidio contra los armenios. El libro de Rita Kuyumciyan se llama El primer genocidio del siglo XX, regreso a la memoria armenia. Rita Kuyumciyan ahora mantiene mails conmigo porque los armenios siempre agradecen a aquellos pocos que se acercan a hablar de esta tragedia.

Bien. ¿Cuándo comienza un genocidio? Porque un genocidio no comienza de un día para el otro. Hay algo fundamental. Una sociedad se basa en normas. Cuando estas normas se debilitan, se produce lo que los sociólogos llaman una anomia social. Esto quiere decir que las normas caen, que las normas ya no existen, y que comienzan a acometerse toda clase de atrocidades.

Entonces, el otomanismo, encarnado por los Jóvenes Turcos, encausa la violencia hacia todo grupo visto como diferente, porque alguien tiene que hacerse cargo de la violencia, aún de las masacres, y hay que dirigirlas hacia un grupo generalmente bien elegido. Hitler, en el comienzo, las dirige contra los judíos porque dice: los judíos nos roban Alemania porque son más inteligentes que nosotros. Este es interesante porque este genocidio comienza con una valoración intelectual de aquel que va a ser masacrado. Como el judío es más inteligente que el alemán, que es puro e inocente, nos van a robar Alemania, hay que matarlos.

Lo fundamental de un genocidio es ver al otro como un cuerpo extraño dentro de la nación. Un cuerpo extraño y un cuerpo peligroso. Cuando yo digo esto de Hitler sobre los judíos, los ve como un cuerpo extraño, pero los señala como un cuerpo peligroso para lograr el apoyo de la mayoría de la población. Cuidado, nos van a robar Alemania. Lo mismo decían los militares sobre la subversión. Decían: la subversión nos quiere robar la Argentina y nuestro estilo de vida.

3. La deshumanización de un grupo humano

En todo genocidio, la deshumanización de aquellos a quienes se va a eliminar es fundamental. La deshumanización consiste en quitarle al otro su dignidad de ser humano. Y esto se logra, fundamentalmente, a través de la humillación y de la tortura. La tortura es una tremenda humillación que implica un enorme dolor que nadie puede tolerar. Y este enorme dolor que se le provoca al torturado es para quebrarlo, para quebrarlo.

Hay muchos, brevemente dicho esto, hay muchos que dicen: ¿Por qué los judíos no se levantaban contra los alemanes? Porque estaban quebrados, porque habían sido ya tan masacrados y humillados que no tenían la voluntad de luchar. Lo mismo pasaba aquí cuando el prisionero, el detenido, el futuro desaparecido entraba en la Escuela de Mecánica de la Armada, lo primero que hacían era torturarlo para quebrar al militante, al civil, etc. Una vez quebrado, una vez deshumanizado, todo genocidio va en su camino.

Así comienza entonces el genocidio contra los armenios. Su primera etapa es quebrar a los armenios. Tres etapas en este trabajo de quebrar la esencia del ser humano. El primer trabajo que hacen los Jóvenes Turcos es contra los intelectuales, y entonces en una jornada, en una sola noche prácticamente, del 23 al 24 de abril de 1915... El genocidio contra los armenios va de 1915 a 1920. Entonces del 23 al 24 de abril de 1915 son arrestados, deportados y asesinados escritores, científicos, docentes, etc. La idea de los Jóvenes Turcos era que esta era la cabeza del pueblo armenio, los intelectuales. En realidad es una idea discutible que los intelectuales sean la cabeza de un pueblo. Pero bueno, empezaron, digamos, por los intelectuales para desarmarlos por completo ideológicamente.

Después eliminaron a los hombres, a los hombres en edad de oponerles resistencia. Y finalmente eliminaron a los ancianos, a las mujeres, y a los niños. Entonces se trató de la eliminación sistemática de todo un pueblo, y Kuyumciyan habla de estas tres etapas del genocidio contra los armenios, ¿no? La cabeza, los intelectuales, el físico fuerte, los hombres, y los más desvalidos, ancianos, niños, mujeres.

Se hizo muy difícil la eliminación de todos los armenios, porque los armenios no estaban en un lugar. Estaban diseminados por todo el territorio, entonces hubo que buscarlos. Pero como no podían buscarlos, porque los armenios estaban diseminados y eran como los judíos en Alemania, ellos se sentían parte del imperio otomano. Pero a los armenios, al estar así diseminados, necesitan concentrarlos, y acá los Jóvenes Turcos tienen una mortal, trágica idea para los armenios, porque comienzan a hablar de reubicarlos. Les dicen a los armenios: los vamos a reubicar en zonas seguras donde ustedes van a poder estar tranquilos y alejados por completo de los trágicos eventos de la primera guerra mundial.

Tengamos en cuenta que mientras se desarrolla el genocidio contra los armenios se desarrolla también la primera guerra mundial, en la cual Alemania está muy unida al imperio turco-otomano. Entonces reclutan a los armenios, los ponen en la retaguardia, y ahí los empiezan a matar. También los matan en largas caminatas a través del desierto, donde los dejan, y por supuesto donde mueren de hambre y de sed, morían agotados, se caían y morían, ahí los dejaban. Hay incluso documentación de largas, infinitas hileras de armenios que van por un desierto y van muriendo.

Luego, igual como hizo Alemania con la triste y aberrante, abominable figura del doctor Josef Mengele, utilizaron a los armenios para experimentos médicos, lo cual fue una tortura doble, porque la deshumanización ahí fue total. Los utilizaban como ratas de experimentos, cobayos, y bueno, esta deshumanización, esto de tratar a un ser humano como motivo de experimentación médica, es una tortura también horrorosa.

4. Olvido y negación

Durante la Primera Guerra Mundial, el Imperio Otomano era un aliado muy importante de Alemania. Es decir, Alemania estaba detrás de las acciones del Imperio Otomano, porque la Primera Guerra Mundial es una lucha de imperialismo y es muy confuso todo el desarrollo. Pero en un momento, y en un momento muy importante, el Imperio Otomano está respaldado por Alemania. Y como dice muy acertadamente un autor, Wolfgang Gust: Alemania es el cómplice silencioso del genocidio contra los armenios.

La matanza de los armenios fue ignorada por las grandes potencias, aquí comienza el silenciamiento del genocidio armenio. Los organismos internacionales tuvieron un papel tan nefasto que fue nulo, no hicieron nada por impedir esa matanza. Y para tragedia de los armenios, para tragedia de la identidad armenia, y también de la identidad turca, Turquía sigue sin reconocer el genocidio contra los armenios. A esto los armenios lo llaman el negacionismo.

Al estar fuera de la memoria de la humanidad, los armenios sienten que su tragedia no existe, porque la humanidad no la reconoce. Turquía no puede seguir negando esto, pero va a continuar, porque no tiene ningún costo negar el genocidio contra los armenios. Lo que nos tenemos que preguntar en este momento: ¿por qué hay un genocidio, al que le llaman el genocidio desconocido, o ignorado, y hay otro genocidio que es el genocidio contra los judíos, digamos, el holocausto, la Shoá, que es tan publicitado y tan célebre realmente, y sobre todo por el cine de Hollywood? ¿No? Y por la serie Holocausto, una miniserie de televisión.

Turquía siempre fue una aliada de las grandes potencias de Occidente. A las grandes potencias de Occidente, Armenia no les interesa nada. Armenia no es importante para los planes de ninguna gran potencia desde el genocidio hasta hoy. Entonces esto determina que, al no estar en los planes de ninguna potencia, Armenia y su tragedia se tornen insignificante, no les sirva para nada. En cambio el holocausto judío le sirve a Estados Unidos, que sostiene al Estado de Israel, le sirve porque el Estado de Israel dice: tanto nos mataron, tantos crímenes cometieron contra nosotros, que tenemos derecho de cometer nosotros los crímenes necesarios para que no nos vuelvan a matar. Entonces, esta es una justificación de las matanzas que hacen, sobre todo, contra el pueblo palestino. El holocausto aquí tiene la función de la justificación político-bélica del Estado, el Estado de Israel y del Imperio Norteamericano que lo respalda. En cambio, en cambio, el genocidio armenio no cumple ninguna función.

Hubo un periodista valiente, de 52 años, Hrant Dink, turco de origen armenio, que sacaba una publicación que se llamaba Agos, y que insistió con un coraje y una valentía admirables en que Armenia y Turquía dialogaran. Lo mataron de cinco balazos en una calle. Este fue el destino de un hombre inteligente, valiente, de una ética excepcional. Y bueno, esto es tristísimo. Entonces, tenemos que saber lo que pasó, el mundo tiene que saber lo que le pasó a los armenios.

Ahora, ¿qué tiene que ocurrir para que el mundo sepa qué le pasó a los armenios? Si mañana Armenia pasa a formar parte estratégica o táctico-estratégica de los planes del imperio del occidente cristiano, de Estados Unidos, Francia, Inglaterra... Si todo ese bloque imperialista encuentra que Armenia le es útil, al día siguiente o durante ese año Hollywood hace 30 películas sobre el genocidio armenio.

Esto es lo desgarrador, esto es junto al negacionismo turco y a la muerte de Hrant Dink en 2007, recién ayer, las cosas que desalientan del genocidio ignorado del siglo XX, el genocidio contra nuestros hermanos, los armenios. Porque todas las víctimas son nuestros hermanos.

¿Por qué es tan obstinado y tan posible el negacionismo turco? ¿Por qué están tan tranquilos los turcos negando la atrocidad, el genocidio que cometieron entre 1915 y 1920? Porque Turquía está dentro del esquema de las potencias occidentales, está en la OTAN, está en los negocios, está reconocida por Estados Unidos, Francia, Inglaterra. De este modo, ¿por qué va a aceptar una atrocidad que cometió en el pasado? No le vamos a decir que esto sería bueno para la identidad turca, porque es bueno para cualquier persona reconocer el mal que ha hecho y pensar sobre él. Pero bueno, el negacionismo así se abre su paso, y al ser funcional al esquema del poder bélico de Occidente, nadie cuestiona el negacionismo turco.

Sí los armenios, porque han sido las víctimas. Nosotros estamos con las víctimas, y creemos que si en cualquier momento Armenia pasa a ocupar el interés de las potencias occidentales, el genocidio contra los armenios se va a tornar célebre, porque va a ser parte de la estrategia bélica de las potencias occidentales. Entretanto, para nosotros es fundamental el genocidio contra los armenios, porque toda herida contra la humanidad es una herida contra nosotros.

Bueno, chau.