El tratado de la triple alianza. La pesada carga del hombre blanco. La proclama de Felipe Varela. La razón imperial.

1. El tratado de la triple alianza

Dentro de la ardua temática de la guerra del Paraguay, tenemos que considerar delicadamente en qué momento se hace el Tratado de la Triple Alianza entre Brasil, Uruguay, y Argentina. El Tratado de la Triple Alianza se hace antes de la declaración de la guerra. O sea, que la guerra estaba planeada antes de que el Paraguay hiciera nada que pudiera ofender a alguna de esas naciones. El Tratado de la Triple Alianza es monitoreado también por Gran Bretaña, que tampoco hay que pensar que Gran Bretaña estaba obsedida por esta guerra.

Hay un libro de Andrew Graham-Yooll que se llama Pequeñas guerras británicas en América Latina, y entre esas guerras incluye la guerra del Paraguay que para Inglaterra es una de las tantas guerras que lleva adelante, no la protagoniza Inglaterra. Inglaterra invade India, invade China, ahí sí, Inglaterra directamente, pero acá va con sus aliados. Entonces, en ese Tratado de la Triple Alianza se comprometen las naciones a llevar esa guerra hasta las últimas consecuencias. En estas palabras, últimas consecuencias, late ya la aniquilación del pueblo paraguayo.

La frase de Mitre es una frase de eso que David Viñas, en Literatura argentina y realidad política, califica a Mitre como el burgués fanfarrón. Y es una frase de fanfarronería: en tres días en los cuarteles, en tres semanas en el frente, en tres meses en la Asunción. Es una frase, digamos, de una petulancia excepcional. David Viñas lo llama, insisto, el burgués fanfarrón a Mitre. Después vamos a ver, de sus contemporáneos, algunas frases que decían sobre el general Mitre, traductor de la Divina comedia de Dante Alighieri. Mitre, en el frente paraguayo, traducía la Divina comedia.

La excusa de Mitre es que Solano López, que le había pedido permiso a Mitre para pasar por Corrientes y Mitre se lo niega, Solano López ataca dos barcos argentinos. ¿Ustedes vieron cómo empiezan todas las guerras norteamericanas? ¿Cómo empieza Pearl Harbor? ¿Cómo empieza la guerra de Vietnam? También con el ataque a dos barquitos norteamericanos. Bueno, Mitre, aquí tiene su Pearl Harbor. Solano López ataca dos embarcaciones argentinas y Argentina entonces, ¿cómo ocurre esto? A la guerra.

Ahora, ¿cuáles eran los verdaderos motivos, por qué le convenía tanto a la Argentina que Solano López en todo caso cometiera ese error y le permitiera ir a una guerra que deseaba? Había que abrir el Paraguay al comercio libre. En un cercano pasado, nada menos que don Juan Manuel de Rosas, había puesto cadenas al río Paraná. No, esto no puede ser, dijeron los ingleses. Este es un tirano sangriento que pone cadenas a un río. Imagínense que, conceptualmente, no hay nada peor contra el liberalismo que ponerle cadenas a un río. Eso sí que es interrumpir el libre mercado.

Entonces, también Mitre quiere destruir al Paraguay, porque en el Paraguay se apoyaban las montoneras mediterráneas, y después de Pavón, Mitre quiere liquidar a las montoneras mediterráneas. Uno de los más grandes asesinos de esa campaña fue Ambrosio Sandes, y hay una carta de Mitre que dice: si Sandes mata gente, déjenlo, es un mal necesario. Está en la correspondencia con Sarmiento.

Si alguien tiene alguna duda de que la guerra se hizo para lograr el librecambio, se hizo como una lucha por la bandera gloriosa del librecambio, que era la bandera del siglo para que las grandes potencias colonialistas entraran en todos lados, cuando las fuerzas mitristas, los soldados de Buenos Aires, marchan al frente, Mitre les dice: en vuestras bayonetas lleváis el librecambio. Así que está claro, lo que llevaban en esas bayonetas era el librecambio.

En este sentido, Mitre podría decir: yo no hacía más que seguir el rumbo que seguía el mundo. Y uno le podría decir: sí, pero en todo caso usted debió integrar más territorios al proyecto de unirse al mundo, debió integrar un país, no una ciudad. Lo que queríamos nosotros era hacer un país, no un territorio despojado y lleno de cadáveres como lo que resultó de la guerra de policía de las provincias, como resultó del genocidio al Paraguay, y al genocidio indígena con Roca.

Lo que quedó fue la oligarquía de Buenos Aires, dueña de todo el poder, y tuvo que pedir, entonces, la inmigración ultramarina que llegó, y esa es otra historia, pero también los trataron mal.

2. La pesada carga del hombre blanco

La Guerra del Paraguay se encuadra dentro de la historia del desarrollo del colonialismo. Tenemos que pensar un poco cómo el colonialismo se pensó a sí mismo para entender cómo sentía su misión histórica. Para eso, tenemos que recurrir a un poema de Rudyard Kipling, que fue el poeta del colonialismo, que se llama... Vamos a recurrir a su título nada más, que es clarísimo, se llama La pesada carga del hombre blanco.

Para Kipling, el hombre blanco tenía la pesada carga de llevar la civilización a todos los territorios bárbaros. Entonces, esa pesada carga del hombre colonialista debe serle reconocida, porque esa pesada carga es, digamos, muy meritoria, porque deben agradecer los pueblos colonizados que los colonizadores les lleven la cultura, la civilización, la modernidad.

Entonces, el poema de Kipling, que este es un poco abstruso, pero dice:

Lleven la carga del hombre blanco
Envíen adelante a los mejores de ustedes
Para servir con equipo de combate
A naciones tumultuosas y salvajes

O sea, ahí va el hombre blanco para colonizar a naciones tumultuosas y salvajes. ¿Con qué va? Va con sus armas. Pero detrás de las armas viene la cultura, la civilización. Yo recuerdo que, en cierta época, algunos decían: ah, la India, la India, la India no tendría agua corriente si no fuera por los ingleses.

O sea que el colonialismo le da muchísimos beneficios a las naciones que coloniza, les lleva la civilización. A esto se le llama el colonialismo bueno, lo que el colonialismo hace de bueno para los países salvajes y bárbaros. No olvidemos que esta gente está hablando de los países islámicos, de África, no olvidemos la acción de los belgas en África, del Congo belga, no olvidemos la gran novela de Joseph Conrad, El corazón de las tinieblas, en la que se basa Apocalypse Now.

Llevar la esperanza de todos ustedes hacia la nada. Pero esto Kipling se lo dice a los soldados británicos: no esperen recompensas, el hombre blanco no tiene por qué esperar recompensas, le basta con llevar esta pesada carga, y con esta pesada carga y con la civilización que lleva tiene que tener suficiente.

Ahora, para Mitre sin duda alguna la Guerra del Paraguay es parte de la pesada carga del hombre blanco. La pesada carga del hombre blanco en la Guerra del Paraguay es llevar a ese país dominado por un tirano, y por una tirana también, Madame Lynch, que era la mujer de Solano López, llevar la civilización. Esa es la tarea del hombre blanco. También Mitre se propone eliminar el gauchaje federal, cuya irracionalidad por pertenecer a las campañas bárbaras ya ha sido demostrada por Sarmiento en su gran libro Facundo, que es un libro que demuestra eso, en las campañas está la barbarie.

La historia argentina no hay que entenderla por sí misma, porque la historia argentina se ha desarrollado dentro de la otra historia, dentro del mundo, dentro de la historia global de la humanidad. Así que no podemos ceñirnos a la historia argentina para entenderla solamente refiriéndonos a ella. La historia argentina está incluida dentro del plan del colonialismo occidental por adueñarse de todos aquellos territorios de los que necesite adueñarse, y a los que necesite llevar esta dura tarea, la dura tarea del hombre blanco.

3. La proclama de Felipe Varela

En 1866 se produce la derrota de las tropas de Mitre en la batalla de Curupaytí. Esto deteriora mucho el prestigio de Mitre, quien debe abandonar el frente. En ese momento, el que gobernaba era Rufino de Elizalde, uno de los hombres más fieles de Mitre, cuyo nombre ustedes conocerán por algunas calles, por algunos edificios, porque, digamos, la ciudad de Buenos Aires está adornada por los nombres de aquellos que hicieron la historia oficial, la historia de Buenos Aires.

Ahora, el frente interno de Mitre, que realmente lo preocupa, y que hay una carta de Rufino de Elizalde en el archivo Mitre, en la cual le dice: regrese con los batallones de la guerra del Paraguay, porque ha estallado un serio conflicto en el frente interno, es el de El Quijote de los Andes, Felipe Varela.

Felipe Varela ha llegado al país, ha nucleado una importante cantidad de gauchos levantiscos y además, además, lo que realmente preocupa a Mitre y a Rufino de Elizalde, es que los desertores del ejército que ha ido al Paraguay se unen a las montoneras mediterráneas. ¿Por qué se unen a las montoneras mediterráneas? Porque esos soldados ven la guerra como un asunto de Buenos Aires. No pueden ver la guerra como un asunto de la patria. La guerra esa, dicen, esto es una cuestión de Buenos Aires, nosotros no tenemos nada que ver en esto.

Felipe Varela incorpora a los desertores de Mitre, más sus propias tropas, entonces lanza en 1866 una proclama y en 1868 un manifiesto, que están basados en el pensamiento de Juan Bautista Alberdi, muy conocido por el bárbaro Felipe Varela, que leía muy bien a Alberdi. Y Varela, entonces, dice: ser porteño es ser ciudadano exclusivista, ser provinciano es ser mendigo de la patria, sin libertad ni derecho. Fíjense las cosas que se decían en las provincias contra la orgullosa, absorbente, y dominadora Buenos Aires.

La proclama de Felipe Varela dice muy estentórea y ardientemente: soldados federales, nuestro programa es el de la práctica estricta de la constitución jurada, el orden común, la paz, y la amistad con el Paraguay, y la unión con las demás repúblicas americanas. Porque en Varela está la idea de la unión americana, la misma de Bolívar, en efecto. Y en el manifiesto de 1868, Varela empieza diciendo: viva la unión americana. Y en esa misma época, en distintos países de América, se crean sociedades de la unión americana.

Entretanto, Buenos Aires es denunciado por Varela como el puerto y la aduana. Buenos Aires posee el puerto y la aduana, y así se va enriqueciendo. Entonces, dice Varela: Buenos Aires es la provincia que ha gozado del producto del país entero, mientras que en los demás pueblos pobres y arruinados se hacía imposible el buen quicio de las administraciones provinciales por la falta de recursos.

La falta de recursos, es decir, Buenos Aires deja a las provincias sin recursos. ¿Por qué? Porque Buenos Aires hubiera debido ser el principal comprador de los productos de las provincias. En cambio, les cierra la puerta y las deja libradas a su suerte. Se da así un proceso muy interesante de colonialismo interno. Porque hay colonialismos externos y hay colonialismos internos. Buenos Aires, dice el manifiesto de Varela, es la metrópoli de la República Argentina como España lo fue de la América. He ahí, pues, los tiempos del coloniaje existente en miniatura hoy en la República Argentina.

Esto está tomado de los escritos de Alberdi, quien fue un enorme cuestionador de la guerra del Paraguay. Alberdi, en efecto, decía lo mismo en los póstumos 5, que hay un libro que se llama Grandes y pequeños hombres del Plata, que se puede conseguir, y ahí ustedes van a leer las cosas tan interesantes que decía Alberdi, antes de todo revisionismo histórico.

Alberdi era el gran teórico que estaba detrás del manifiesto de Varela. Y Alberdi es el que veía que la cuestión interna de las provincias argentinas no era más que una cuestión de la política que debía llevar Mitre para afianzar el poder de Buenos Aires.

Entonces, Varela es realmente un problema muy grande para Mitre, pero no solo por Varela, sino por los desertores de la Guerra del Paraguay. Las deserciones comienzan a enloquecer a Mitre y a su ministro Rufino de Elizalde. ¡Qué problema!

4. La razón imperial

La guerra del Paraguay hay que verla desde dos puntos de vista.

Por un lado, la guerra era una necesidad interna de Mitre. Mitre necesitaba esa guerra porque tenía que abrir el Paraguay al libre comercio y, a la vez, porque Solano López era un socio y alguien que respaldaba bélicamente a las montoneras del interior mediterráneo. Faltaba ver qué hacía Urquiza y eso preocupaba mucho a Mitre.

Por otro lado, el otro aspecto, es que Inglaterra como sabemos necesitaba el algodón del Paraguay. Ahora, Gran Bretaña, para la filosofía que piensa la modernidad capitalista, es el espíritu de la racionalidad en el siglo XIX. Esto no quiere decir que lo sea, pero se presenta como el espíritu de la racionalidad. En el poder económico y bélico de Gran Bretaña se encarna la razón capitalista.

Martin Heidegger, que es realmente alguien que piensa la modernidad capitalista, dice que esta modernidad capitalista nace con Descartes, que publica el Discurso del método en 1637. Ahí Heidegger dice que nace el tecnocapitalismo, es decir el capitalismo de la técnica, que va a arrasar el mundo para lograr fortalecerse y para lograr hacer su industria, y para constituirse en la potencia que se va a constituir la Inglaterra de la burguesía industrial británica, expresada por Adam Smith.

A su vez, Walter Benjamin, en las Tesis de filosofía de la historia, va a decir, y muy críticamente ante la modernidad capitalista, que el ángel de la historia, dice, mira hacia atrás y no ve una cadena de hechos racionales armónicamente desarrolladas. Ve un paisaje de ruinas, dice. Entonces, Walter Benjamin dice: la historia debe ser concebida como catástrofe. A su vez, en Dialéctica del iluminismo, Adorno y Horkheimer dicen que la razón capitalista es la razón instrumental que ha sido constituida y elaborada para arrasar el planeta en beneficio del desarrollo del capitalismo.

Esta razón europea, que hoy lo vemos cada vez más, trágicamente hoy, está terminando con el planeta en cualquier momento, esta razón europea en el siglo XIX se expande en tanto colonialismo. Sartre analiza el colonialismo del siglo XIX, y les dice a los europeos: ¿saben algo? Europa se ha hecho a sí misma fabricando esclavos y monstruos. Fíjense, un francés le dice eso a los franceses. La razón imperial, entonces, esta razón europea que se ha constituido a sí misma fabricando esclavos y monstruos, es el factótum que está detrás de la guerra del Paraguay, que ahí sí, ni siquiera va a fabricar esclavos y monstruos, va a fabricar cadáveres.

Entonces, cuando nosotros decimos que detrás de este proyecto está Gran Bretaña, estamos diciendo algo mucho más abarcante. Detrás de este proyecto está la razón de la modernidad occidental, que Heidegger dice que ahí el hombre se pone en el centro de la historia para ser el amo de lo ente, es decir, el amo de todas las cosas. Y para ser el amo de todas las cosas, tiene que ser el amo de la totalidad del planeta a través del colonialismo. Ahí se inserta la guerra del Paraguay. La conclusión es que Inglaterra muy hábilmente se da cuenta de que para hacer este desarrollo colonialista necesita nada menos que el librecambio, por supuesto.

Bueno, creo que con esto ha quedado bastante claro que nosotros no hablamos de Inglaterra como el cuco externo, no, estamos hablando de la modernidad occidental capitalista que se ha desarrollado a través de la conquista de los territorios exteriores, y que todavía lo hace así y lo hará, creo, ojalá que no, hasta destruir el planeta.

Hasta luego.